Mi historia en Bayahibe
Si hay algo que me define, es que amo el servicio al cliente. Me gusta estar pendiente de cada huésped, responder rápido, ayudar, orientar y asegurarme de que todo esté en orden. Para mí, cada reserva es importante. Cada persona que llega, llega con expectativas… y mi meta siempre es superarlas. No eres un número, no eres una reserva más. Eres alguien que confió en nosotros para su estadía, y eso lo valoro muchísimo.
Tengo más de 22 años viviendo en Bayahibe, un lugar que no solo considero mi hogar, sino que también forma parte de quién soy. Crecí en un entorno ligado al turismo, aprendiendo desde pequeña la importancia del servicio y la atención al cliente. Este amor por el turismo y la hospitalidad me llevó a crear Plaza Clara, un espacio donde cada huésped se sienta como en casa.
Con el tiempo, esa enseñanza se convirtió en algo propio. Siempre supe que quería crear algo mío, un lugar que reflejara todo lo que aprendí desde pequeña y que además ofreciera comodidad, lujo y atención personalizada. Así nace Plaza Clara: no como un simple negocio, sino como un proyecto donde cada detalle tiene intención, desde la elección de los muebles y las texturas, hasta la forma en que nos comunicamos con cada huésped.